Pienso que en los negocios se vislumbran principalmente dos grandes
tendencias. La primera es hacia las normas ambientales. El
calentamiento de la tierra está provocando efectos que se comienzan a
sentir, y todas las mediciones dan fe de ello. Las catástrofes
naturales son cada vez más frecuentes, y tanto autoridades políticas
como empresarios de multinacionales saben que estamos llegando al
límite, pero siempre son más tentadores los intereses a corto plazo.
Sin embargo, el agravamiento de la crisis ambiental debiera producir un
movimiento hacia el bien global por sobre cualquier interés económico.
Las leyes debieran endurecerse y varios negocios quedarían fuera de
norma.
Actualmente, no hay proyecto que no incluya un estudio de
impacto ambiental, pero hasta ahora no pasan de ser un mero "saludo a
la bandera". Apenas una manera de justificar que los daños ecológicos
traerán otros beneficios. El proyecto Pascua-lama es presentado
como
fuente de 5 mil empleos, millones de onzas de oro y plata, para 20 años de vida útil. Razón que parece seducir a las autoridades que tienen
que visarlo a pesar de que el derretimiento de 3 glaciares provocaría
la acidificación de las aguas y el desabastecimeinto de varios ríos de
la zona. Todo un desastre.
En ese sentido, cobrarían importancia las normas
ISO 14000. En la medida que los desastres
naturales continúen causando estragos, deberían destinarse no pocos
esfuerzos a esta norma que garantiza una forma de producir que respete
el ambiente. Varias empresas se preparan para competir en mercados en
que se exija cumplir con dicha norma. De hecho, es una barrera de
comercio legal reconocida bajo tratado internacional.
La otra tendencia que identifico, es la del manejo de grandes
volúmenes de datos. En tiempos de digitalización, hay almacenadas
enormes cantidades de datos, más que nunca antes en la historia. El
poder que tienen las empresas está relacionado con la cantidad de
información que manejan. Las bases de datos se transan por altos
precios. Por eso, no extraña que empresas como Google busquen entrar al
mercado chino, con todas las ganancias económicas que implica, aunque
para ello tengan que acceder a restringirse, como el bloqueo de
palabras censuradas por la dictadura. Éste puede ser un importante
antecedente para quienes buscan controlar un medio tan libre como
Internet. También está el ejemplo del juicio del gobierno
estadounidense, debido a que Google se niega a entregar información de
las búsquedas registradas. Es probable que una empresa que maneje esa
cantidad de datos sepa más de los estadounidenses que el mismo gobierno.
El análisis dinámico de datos aporta la investigación libre
sobre miles de millones de registros en escasos segundos, lo que
permite producir conocimiento. Permiten responder tanto preguntas
determinadas como preguntas imprevistas, al detectar tendencias en sus
datos. En la sociedad del conocimiento en que vivimos, estas respuestas
permitirían desarrollar al máximo la capacidad de crear negocios
nuevos.
Por lo anterior, es de imaginarse cuánto quisiera una
megaempresa multinacional manejar todos los datos que maneja Google. Y
más aún, cómo deben estar preparándose las empresas para interpretar y
analizar todos esos volúmenes de datos.